Vagabundo hace 3 años estaba sentado la misma esquina, pero una curiosa madre se acerca y le hace una pregunta clave

Es triste saber que no todas las personas tienen las mismas oportunidades y que hay quienes sufren y padecen un sinfín de necesidades. Víctor es un hombre que ha pasado poco más de 3 años en la misma esquina de Webster en Texas, sin hogar, sin familia y viviendo sus días careciendo absolutamente de todo. Sin importar las condiciones del clima, a él siempre se le podía encontrar en el mismo lugar a cualquier hora del día.







Mucha gente lo conocía e incluso saludarlo ya era parte del día al día, incluso algunos comentaban que sería bueno hacer algo por él pero sólo se quedaba en ello, nadie era capaz de acercarse y preguntarle sobre su situación, su historia y saber un poco más de su vida.
Un buen día, apareció una mujer de nombre Ginger quien decidió estacionar su auto a un lado de Víctor. Tenía mucho tiempo mirándolo allí y su curiosidad por él había aumentado. Amablemente comenzó a sacarle platica y entonces Víctor le contó su edad, como era su vida en la calle y algo que todos desconocían; él tenía una enfermedad mental.







La mujer sin poder explicarse por qué siempre permanecía en el mismo lugar, al preguntarle descubrió lo siguiente:

Víctor había permanecido en esa esquina porque fue en el último sitio en donde miró a su madre, misma que lo abandonó. Aun así el nunca dejó de esperar su regreso aunque nadie supiera nada de la mujer.
Ginger no pudo dejar de sentirse conmovida por la historia y situación de Víctor, incluso su preocupación aumentó pues el frío estaba por llegar y temía por la salud de él.







Su trabajo quedaba muy cerca del lugar en el que Víctor permanecía y durante sus almuerzos, Ginger lo visitaba, platicaba con él y le llevaba de comer, también le llevaba ropa y cobijas para cubrirse del frío.
Además de ello, Ginger lo ayudó a tomar un tratamiento psicológico y le ofreció empleo en el restaurante que ella tenía junto con su esposo.
La historia del hombre simplemente le parecía increíble y decidió ir documentándolo todo, compartiendo esta con la autorización de Victor en una cuenta de Facebook This is Victor.
Increíblemente la página comenzó a tener miles y miles de seguidores, la historia de Víctor es realmente conmovedora y por ello muchos decidieron ofrecerle su ayuda y apoyo de distintas maneras. Dicha acción comenzó a inspirar a más personas y aquellos que solían saludarlo a diario y pasar por un lado de él, se unieron a la causa.

Donaciones de ropa, comida e incluso dinero son las que le hicieron a Víctor. Con él cubrió su tratamiento, exámenes de los ojos y consultas médicas.
Se reunieron aproximadamente 150.000 dólares de miles de personas con un enorme corazón que quisieron darle a Víctor una mejor vida pues ya era demasiado lo que había sufrido y padecido.
Ahora Víctor luce sano y además puede mirar sin dificultad alguna. Las personas comenzaron a sensibilizarse más y es que detrás de un indigente siempre se encuentra una historia conmovedora que lo llevó a caer en esa situación.
Como la historia se volvió viral, apareció un supuesto tío de Víctor, mismo que finalmente le terminó dando una sorpresa que no hubiese podido imaginar jamás después de haber dejado caer todas sus esperanzas: ¡se reencontró con su madre!
Víctor dice que en ningún momento su intención fue reclamarle algo, sólo quería saber su parte de la historia pero ahora no se puede sentir más dichoso por tenerla a su lado, todo lo bueno que le ha ocurrido no hubiese podido ser posible sin Ginger a quien le está infinitamente agradecido.

Ginger por su parte dice sentir admiración y mucho respeto por Víctor pero también mucho aprecio. Dice que él la inspira y que toda la buena vibra y alegría que él trasmite, la motiva para ser igual.
En ocasiones es necesario que un valiente dé el primer paso para formar una cadena de personas que deseen hacer algo por las demás. Actos bonitos que vienen desde el corazón.
Esperamos de corazón que esta hermosa historia llegué al corazón de miles de personas y nos inspiremos un poquito de bondad y generosidad, nada nos cuesta y al contrario, las buenas acciones siempre se nos retribuyen el doble. Haz el bien sin mirar a quien. COMPARTE esta hermosa historia con tus amigos y no olvides regalarnos un Me Gusta.

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